La externalización de servicios de Recursos Humanos: una alternativa al desarrollo interno de tareas

La principal riqueza de una organización reside en su capital humano y su desarrollo, resultantes de la aportación que hacen las personas.

La externalización (o outsourcing) de la función de Dirección de personas10 outsourcing es una oportunidad real para las empresas que pretenden realizar cambios en el modo de gestión de su negocio. El outsourcing puede aportar beneficios tanto a la dirección como a los empleados, proporcionando flexibilidad y contribuyendo a mejorar la calidad del servicio, dadas las exigencias económicas y organizativas.

Las empresas que externalizan las actividades del área de Dirección de personas suelen hacerlo por razones operativas o administrativas, es decir, delegando a proveedores especializados los procesos que no aportan (o aportan “menos”) valor a su actividad para centrarse en sus actividades core, o para consultar a un especialista, subcontratar un servicio, responder ante un volumen de actividad importante,…

Mientras las grandes empresas suelen recurrir al outsourcing de actividades del ámbito de Dirección de personas, muchas startups o pymes aún dudan de su conveniencia y eficacia y no entienden que pueden optar por externalizar todas las actividades del área o algunas de ellas.

Sería conveniente que las empresas se hicieran preguntas como:

¿Tengo los recursos internos necesarios para apoyar la transformación continua de mi organización?

¿Tengo la capacidad interna?

¿Cuáles son las actividades core que impulsan el éxito y cuáles no?

¿He definido bien las necesidades de mi organización?

¿Soy capaz de identificarlas y explicarlas claramente?

La relativa inexperiencia, la limitada capacidad interna o la falta de tiempo para el desempeño de cierto tipo de actividades, debería llevar a la empresa a requerir los servicios de una tercera empresa (o varias).

Externalizar servicios en el área de Dirección de personas no tiene porqué anular las funciones y los puestos de trabajo del personal interno.

Y os invito a una última reflexión:

¿Por qué no contratar temporalmente a un profesional que aporte una visión externa y permita implementar las mejores prácticas?

Según la situación en la que nos encontremos, esta opción podría ser una respuesta eficaz a los problemas de la organización. Desde fuera es posible aportar mucho a esta área de la empresa, a través de los servicios prestados por un profesional que sabe adaptarse a las características y a la cultura empresarial de la organización, pues cada organización es única.

Externalizar la función de la Dirección de personas es una alternativa real al desarrollo interno de tareas y  permite la contratación de profesionales expertos en dicho ámbito, lo que supone, al mismo tiempo, una mayor flexibilidad y un nuevo enfoque estratégico de la empresa.