La empleabilidad es cosa de TODOS

Seguro que habéis oído en más de una ocasión la palabra empleabilidad.31 empleabilidad Este término relativamente nuevo, que se refiere a las capacidad individual para encontrar un empleo o para mantenerlo (Hillage y Pollard, 1998), se ha convertido en una tema central en los debates sobre empleo y formación profesional en los últimos años.

Pero la empleabilidad no afecta sólo a los demandantes de empleo, sino que concierne a todas las personas, ya seamos demandantes de empleo o trabajadores. Es cosa de todos.

La noción de “seguridad de empleo” hoy ya no tiene sentido. ¿Somos conscientes de que la mayoría de personas cambiarán numerosas veces de puesto de trabajo y de funciones a lo largo de su trayectoria profesional?

Disponer de empleabilidad supone, entre otras cosas, evolucionar con el tiempo, anticiparse a las necesidades del mercado, estar abiertos a la movilidad profesional, mostrar habilidades emocionales y otras competencias transversales, tener capacidad de aprendizaje y análisis, mantenernos competitivo en el mercado, no perder de vista nuestros objetivos profesionales. En todo caso, se trata de un concepto muy ligado a la visión que cada persona tiene sobre su trayectoria profesional.

Las personas son el corazón de las empresas, son sus embajadores, ellas las hacen crecer. Son las que logran sus éxitos. Por eso, la empleabilidad conlleva el compromiso personal a TODOS los niveles de la empresa. Implica una voluntad de aprender y mejorar. Somos todos responsables de nuestra trayectoria profesional. ¡La empleabilidad es una actitud!