El equilibrista

Las empresas de hoy se enfrentan  a muchos retos: transformar su organización a medida que la sociedad evoluciona, tener una sensibilidad multicultural, inspirarse en prácticas internacionales, Equilibristarepensar la selección de candidatos de nuevas generaciones, reclutar al talento del mañana, pasar a un modalidad de trabajo colaborativo.

Esta transformación requiere polivalencia e inversión por parte de la empresa. Se ha de conocer bien el modelo de negocio. Y se ha de ser rigurosos tanto a la hora de crear planes de acción como a la hora de presentar resultados.

Las funciones del departamento de Recursos Humanos son complejas, multidisciplinarias y extremadamente importantes. Sin embargo, a menudo muchas organizaciones opinan que el departamento de Recursos Humanos les cuesta demasiado dinero, no aporta suficiente valor al negocio y que buena parte de los empleados de este área no tienen suficientes habilidades de negocios, de asesoramiento, de análisis, tecnológicas, de gestión del cambio o de otros aspectos técnicos.

Pero ¡ATENCIÓN empresas!: el líder de esa transformación, el líder de ese cambio ha de ser el departamento de Recursos Humanos. Con el apoyo y la confianza de la alta dirección, esta área se ha de implicar en la estrategia empresarial, presente a todos los niveles. Su acción y su presencia son cada vez más transversales. Ha de comprender los entresijos del negocio, anticiparse a las necesidades y  afrontar nuevos desafíos. Ha de integrar la dimensión multicultural, acercarse a las personas y evolucionar en todos los puestos de trabajo de su función para poder comprender la diversidad. Ha de ser un facilitador. Ha de tener la capacidad de integrar y hacer valer el componente humano y organizativo en las decisiones estratégicas de la empresa, teniendo en cuenta dos aspectos sensibles en la relación laboral, el bienestar en el trabajo y la motivación de los trabajadores.

Y este “equilibrista” paradójicamente tendrá que ingeniárselas para lograr todos estos retos y, al mismo tiempo, responder a los imperativos de negocio, de productividad y de diálogo social, dentro de un marco legal complejo y en colaboración con el management de proximidad.

Es evidente pues, la gran contribución que un buen departamento de Recursos Humanos puede aportar a su organización.