Managers: ¿cambiamos el chip?

Una cultura empresarial fuerte nos da una ventaja estratégica. La transmisión de esa cultura por los directivos de una organización juega un papel fundamental.change chip Una cultura de confianza y compromiso une a managers y empleados en una visión común. Como reconocen Lee G. Bolman y Terrence  E. Deal coautores del best-seller Organización y Liderazgo: El arte de la decisión, “ponerse el traje de líder en una organización es una de las cosas más difíciles de hacer”.  En su último libro “How great leaders think: The art of reframing”, aseguran que lo que diferencia a un gran líder de los demás es el saber “redefinir” su punto de vista, es decir, pensar sobre un tema desde diferentes perspectivas. Ello les permite pensar mejor. Y un buen pensamiento es un buen inicio para un buen liderazgo.

Si bien el liderazgo es clave para el éxito empresarial, no todas las personas nacen con dotes de liderazgo. Las organizaciones han de desarrollar proactivamente líderes con competencias para que estos puedan crear equipos fuertes. A menudo, las organizaciones no dan la suficiente importancia al desarrollo de sus mandos o supervisores de primera línea. Y hay que tener en cuenta que entre el 70% y 80% de los trabajadores reportan a éstos. En un artículo de la Harvard Business Review se citaba un informe en el que se concluía que casi en el 80% de los casos, directivos y ejecutivos piensan que la falta de capacidad de liderazgo de los mandos intermedios afecta negativamente a los resultados de la empresa. Esto confirma cuanto es crucial para una organización que sus mandos intermedios dispongan de los instrumentos, los recursos y el desarrollo necesarios para el éxito.  En muchas ocasiones, los buenos líderes son también buenos managers. Aunque más a menudo, encontramos buenos managers que no son buenos líderes, pero querrían serlo. Si nuestros managers no saben liderar ni gestionar personas, hay que enseñarles.

Podemos entrenarles y ayudarles a adquirir competencias. Los valores y la actitud son más difíciles de enseñar… Y es vital que compartan la filosofía empresarial. Porque son ellos quienes representan a la organización en la mayoría de los casos. Nuestros managers han de encajar en la cultura organizacional. Y han de ser buenos líderes. Cualquiera puede ser “jefe”. Ahora bien, ser un manager al que sus equipos respetan y quieren seguir es más complicado.

Peter Drucker decía “Gestión es hacer las cosas bien; liderazgo es hacer lo correcto”.

Es cuestión de saber liderar. Obtendremos así esfuerzo, respeto  y buen trabajo.